¿Cómo y cuándo comemos huevos los europeos? ¿Fritos en una hamburguesa? ¿Revueltos por la mañana? ¿Con la pasta? ¿Qué hay de un huevo cocido con una rebanada de pan tostado? Hay docenas de maneras de servir y disfrutar de este alimento básico.

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Comer huevos en Europa puede ser más interesante de lo que pueda parecer a primera vista. Prepárate para una estancia “oval” en algunos de los mejores destinos de Europa.

Austria

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Aunque el Goulash es tradicionalmente un plato húngaro, Austria ha adoptado este guiso de su vecino, y el Fiaker Goulash ha pasado a ser un habitual en el menú vienés. Esta hecho con la base tradicional del goulash, estofado junto con la salchicha y pepinillo, pero se le añade un huevo frito que es el sello de este plato. Aunque su preparación lleva su tiempo, la espera vale definitivamente la pena. ¡Mahlzeit!

Polonia

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Un plato tradicional polaco son esta especie de huevos rellenos llamados «Jaja faszerowane». El relleno es una pasta hecha de jamón, queso y crema agria. Lo que lo hace especial es que este huevo está empanado. Un perfecto y ligero aperitivo.

Finlandia

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Uno podría pensar que la mantequilla se puede usar a la hora de cocinar huevos, pero los finlandeses la usan dos veces en su plato llamado Munavoi. Un puré de huevos duros y mantequilla es un relleno común para las empanadas de Karelia. Es uno de los platos más innovadores de la cocina finlandesa.

Francia

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¿Qué tienen en común el soufflé, la quiche, la tortilla y la crème brûlée? ¡Huevos! Quiches y tortillas son los clásicos de un almuerzo rápido francés. Una simple tortilla con trufas o una especie de morcilla rematada con cebollino fresco y queso son uno de los favoritos. Los amantes de lo dulce pueden disfrutar de un soufflé con claras de huevo batidas para crear merengue. Aquellos que estén más preocupados por mantener la línea, pueden optar por una ensalada Niçoise, que consiste en una colorida colección de aceitunas, tomates, atún, anchoas y sí, como ya habrás adivinado, huevos duros.

Reino Unido

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Una comida que sin duda llena la barriga es un completo desayuno inglés con todos sus ingredientes. Si quieres saber dónde se preparan los mejores, sólo tienes que seguir a los lugareños a cualquiera de los locales grasientos en los que se sirven. Este plato no está completo sin los huevos fritos, que son su punto central, junto con una buena taza de té los domingos por la mañana. Para los más pequeños, lo ideal son los “Huevos y Soldados”, que consiste en huevos pasados por agua junto con tiras de pan tostado. Los niños británicos los adoran e intentan encestar los palitos en la yema de los huevos. Aviso para los padres: con este plato el desorden está asegurado.

Italia

Con sólo mencionar comida italiana, lo primero que viene a la cabeza es la pasta y la pizza. La pasta se ha convertido en un arte. Omnipresente en la cocina italiana, la pasta fresca hecha con huevo en lugar de agua tiene un sabor increíble, ya sea cremosa, rellena de verduras o simplemente con pesto, y deja satisfechos hasta los paladares más exigentes. Con un tiramisú como postre, recubierto por una masa hecha a partir de yema de huevo batida y queso mascarpone, es la manera perfecta de redondear la velada.

Alemania

La sección de huevos de un supermercado alemán es un espectáculo para la vista, los paquetes de huevos multicolores precocidos están disponibles durante todo el año, incluso cuando no es Pascua. Para el desayuno, los alemanes suelen comer los huevos precocidos, que se sirven en hueveras y se comen con sal y una cuchara muy pequeña. Un huevo menos exótico en Alemania es el popular «Rührei» (huevos revueltos en alemán). Si estás viajando por Alemania, los huevos fritos son más conocidos como «Spiegelei», que acostumbran a servirse siempre con un trozo de pan recién horneado.

España

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En la cocina española usamos los huevos en abundancia. Por ejemplo son uno de los ingredientes básicos del allioli o de la Tortilla de patatas, hecha con patatas y cebolla (aunque existe un interminable debate sobre el uso o no de este último ingrediente), y es uno de los platos esenciales de la gastronomía española. Otro plato típico son los Huevos estrellados, con patatas fritas, trozos de chorizo o jamón, y huevos revueltos, que se sirve habitualmente como cena. Los huevos fritos son sagrados en el arte culinario español, simples y humildes, como explica este artículo del New York Times. Estos dos atributos junto con su importancia en la gastronomía hispánica queda perfectamente retratado en el cuadro del pintor Diego Velázquez “Vieja friendo huevos”.

Irene Hernandez

Soy madrileña y actualmente estoy viviendo en Berlín. No podría imaginarme la vida sin viajar y siempre que puedo me escapo a cualquier parte para seguir descubriendo mundo.