Además de su mujer, Gala, Dalí tuvo otro gran amor, la Costa Brava. Para conmemorar el 25 aniversario de su muerte os proponemos una ruta por los lugares más emblemáticos del artista de este rincón de Cataluña.

Figueres

Teatre-Museu Dalí - flickr: ctsnow

Figueres es la ciudad natal de Salvador Dalí, y también donde pasó sus últimos años de vida. La capital ampurdanesa destaca por las callejuelas peatonales de su casco antiguo por las que el visitante puede sentirse transportado a la Edad Media. Por esta zona, en la calle Monturiol número 20 nació el artista. En la Rambla se encuentran algunos de los locales favoritos de Dalí como el actual Museu del Joguet, museo del juguete en catalán, que albergaba antiguamente el Hotel París y que acoge una exposición permanente que relatan los primeros veinte años de Dalí, o el Café Astoria, que aunque reformado, mantiene intacta la barra donde el pintor siempre se sentaba. El Celler de Ca la Teta, actualmente Can Duran, preparaba los platos favoritos de Dalí, como la Ópera, zarzuela de mariscos con langosta, o el “Mar i muntanya” que combina pollo con langosta, y que se siguen sirviendo actualmente. Allí tuvieron lugar algunas de las performances gastronómico-artísticas del pintor, como cuando regó al público con una sopera llena de fideos.

Plaça Gala-Salvador Dalí - flickr: mfotinakis

En la Plaça Gala-Salvador Dalí, al lado del famoso museo, se encuentran varias estatuas hechas por el artista, como la que dedicó a su amigo, el filósofo catalán Francesc Pujols. Y justo allí, el Teatro-Museo Dalí. Antiguamente era un teatro municipal, al que Dalí tenía mucho cariño por haber expuesto ahí sus primeras obras. Junto a él se encuentra la torre medieval Gorgot, que él rebautizó con el nombre de Galatea, en honor a su esposa, y donde él dormía y trabajaba. También se halla la pequeña cripta donde está enterrado. El museo alberga prácticamente la mitad de las obras del artista, destacando el sofá con la forma de los labios de Mae West, junto con obras de amigos suyos o de otros artistas que admiraba.

Sofá con los labios de Mae West - flickr: IvorF

Portlligat

Cadaqués - flickr: Photogra Fer

Cuando el padre de Dalí se enteró que estaba con una mujer mayor, rusa y separada lo echó de casa. Así que el pintor compró en Portlligat una pequeña barraca de pescadores donde se instaló con Gala. Este pueblo, el más oriental de España, se enmarca dentro del término municipal de Cadaqués, en el Cap de Creus y se encuentra relativamente aislado del resto por una pequeña cadena montañosa, lo que le confiere un encanto especial, como si no hubiera pasado el tiempo. Delante de la casa de Dalí, que amplió y reformó varias veces hasta convertirla en un laberinto, está la isla de Portlligat, uno de sus paisajes favoritos y que plasmó muchas veces en sus cuadros. La Casa-Museo de Portlligat fue su residencia más estable en las primaveras y veranos desde 1930 hasta 1982, y donde lo visitaron celebridades como Walt Disney o los Duques de Windsor.

Huevo característico de Dalí en el tejado de su casa de Portlligat - flickr: clurr

Púbol

Dalifante en el Castillo de Púbol - flickr: Manel

En el año 1969, Dalí le compró a Gala un castillo que ella aceptó con la condición de que sólo podría visitarla con invitación escrita. El artista hizo un gran esfuerzo creativo en restaurar el castillo, que estaba en muy mal estado, y dejó su huella por todas partes. Uno de los elementos más conocidos son los Dalifantes, unas esculturas con forma de elefante aunque desde la perspectiva surrealista de Dalí. En esta Casa-Museo Castillo Gala Dalí, está enterrada la musa del pintor, e incluso se habilitó un espacio al lado de su tumba donde iba a ir el artista, aunque al final fue enterrado en Figueres.

Irene Hernandez

Soy madrileña y actualmente estoy viviendo en Berlín. No podría imaginarme la vida sin viajar y siempre que puedo me escapo a cualquier parte para seguir descubriendo mundo.