Hogar

Bienvenido al cuarto número de The Window Seat. Terminamos el año en el “Hogar”, ya que no es solo un lugar, sino un sentimiento.

El casco antiguo de Varsovia es un verdadero paraíso de tonos pastel.

Varsovia: guía de la ciudad

En la capital polaca se dan la mano el vodka y la cultura alternativa

Conocida como la “París del Norte”, Varsovia fue arrasada durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, desde entonces ha resurgido de sus cenizas como un ave fénix. Se ha convertido en un referente para el arte moderno, la cocina innovadora, los bares de vodka y la vida nocturna. Desde el Levantamiento de Varsovia (un movimiento clandestino dedicado a liberar la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial), hasta la caída del comunismo en 1989, ha sido un lugar esencial para la contracultura europea. Puede que los bombardeos la destruyeran en el pasado, pero tras una dura restauración, se presenta ahora con el corazón de Europa Central. 

Varsovia ha acogido famosas ferias de diseño y ha ampliado las orillas del Vístula  para la celebración de conciertos al aire libre. Además, se ha desarrollado una potente escena culinaria en esta urbe, que cuenta a la vez con restaurantes de cinco estrellas y milk bars de comida casera. 

Dónde comer

La capital polaca, que tradicionalmente no se consideraba un destino gastronómico, ahora ofrece a sus visitantes restaurantes con estrellas Michelin y menús vegetarianos muy destacados, que tienen versiones más sanas de los tradicionales pierogi.

Muchos trabajadores se suelen dirigir a Krowarzywa, un local de hamburguesas vegetarianas situado cerca de Centrum Square. Aquí puedes probar la Beyond Burguer, probablemente la mejor hamburguesa vegetariana del país. 

Si prefieres algo más tradicional, puedes acudir al bar Mleczny Prasowy. Es una reliquia de la posguerra a tan solo 10 minutos en tranvía del centro de Varsovia. Desde 1954, este económico milk bar sirve cantidades en abundancia de sopa de tomate, pierogi de carne, estofado de bigo y tarta de queso al horno. Tres platos solo te costarán 10 €. 

¿Buscas algo un poco más sofisticado? Prueba con Romantyczna, en la plaza del casco antiguo. Se centra en la cocina tradicional polaca, como venado a la parrilla, albóndigas y pastel de miel. Las velas y las flores le otorgan un ambiente acogedor, con paredes de ladrillo visto. Si vas en verano, te recomendamos que llegues temprano e intentes conseguir sitio en la terraza. 

Cuando se trata de bares, en Varsovia puedes encontrar desde locales decadentes hasta espacios elegantes. Muchos deciden pasar el rato en Woda Ognista, un bar temático del período de entreguerras, que sirve recetas modernas y elaborados cócteles basados en bebidas polacas, como el vodka y el aguamiel. Prueba el bagre ahumado cubierto con huevo cremoso. Para beber, te recomendamos un Bobby Burns, un cóctel histórico hecho con whisky escocés, Bénédictine y vermut dulce de 12 años. Para un ambiente más joven, elige la orilla izquierda del río Vístula. Aquí los estudiantes de Varsovia pasan las noches en bares al aire libre como Cud nad Wisła. 

Qué hacer

La ciudad de Varsovia ofrece un gran número de planes. ¿Por dónde empezar? La Ruta Real es un tramo de carretera que va desde la Ciudad Vieja y el Castillo Real (un edificio de madera construido en el siglo XII, que ahora es un museo), hasta el Palacio de Wilanow, conocido como el “Versalles polaco” por sus amplias salas y su arquitectura clásica. 

Después de esta visita, sube hasta la planta 30 del Palacio de Cultura y Ciencia, de la era soviética, para gozar de la mejor panorámica de toda la ciudad. El mercado nocturno de Varsovia, en Dworzec Główny, es muy apreciado por los lugareños y atrae a los turistas por la comida callejera. Para contemplar un pedazo de la vieja Varsovia encamina tus pasos hasta el Fotoplastikon, el teatro estereoscópico más antiguo de toda Europa. 

A solo 20 minutos del centro de la ciudad se encuentra el Museo Polin. Los judíos formaron parte de Polonia durante muchos siglos, por lo que es casi obligado entrar en esta galería contemporánea para aprender sobre su historia. Por otra parte, en el Museo Nacional se expone el cuadro “La Batalla de Grunwald” de Jan Matejko, una auténtica obra maestra de casi 10 metros de largo, que plasma la derrota de las tropas teutónicas en 1410. 

El vibrante casco antiguo de Varsovia cobra vida gracias a los mercados y las terrazas concurridas.
Foto: Rudy y Peter Skitterians

Para sumergirte en la tradición musical de Varsovia, tienes que conocer el Museo Fryderyk Chopin, el cual te conducirá a través de la vida y la obra de este genio. Después del recorrido, puedes sentarte a disfrutar de las actuaciones en directo y dejarte llevar hasta otra época. Siéntate en los bancos del exterior del museo, el mejor lugar para escuchar la música. 

Si prefieres un plan algo más alternativo puedes ir al Museo del Neón, un espacio industrial que expone más de 100 letreros de neón de la Guerra Fría. Tras un intenso día turístico, lo mejor es reponer fuerzas con algunas delicias polacas. La Fábrica de Chocolate Wedel es un referente en la ciudad de Varsovia, donde los niños compran sus dulces favoritos. Acaba en el Museo del Vodka Polaco, donde podrás probar algunas variedades de esta bebida alcohólica a base de patata o llevarte alguna botella de recuerdo. 

Dónde dormir

Kapsula Hotel Warszawa

Si no eres claustrofóbico y te gusta hacer amigos durante tus viajes, alójate en el Kapsula Hotel Warszawa. Aquí los huéspedes duermen en pequeñas cápsulas apiladas unas encima de otras, un concepto que introdujeron los japoneses hace más de tres décadas. Después de esta experiencia, tu dormitorio te parecerá un palacio. El diseño de estas cápsulas incluye espacios separados, para una mayor intimidad, y taquillas para guardar tus objetos personales. 

Motel One Warsaw Chopin

Los fans del célebre compositor se enamorarán del estilo art déco del Motel One Warsaw Chopin. Situado junto al museo que lleva su nombre, este alojamiento te recibe con un vestíbulo lujoso, sillas azules y un bar dorado donde no faltan las notas musicales. Las habitaciones tienen un aire moderno, pintadas con colores brillantes y con ducha efecto lluvia en el baño. 

Puro Warszawa Centrum

El diseño y el arte se dan la mano en el Puro Warszawa Centrum, un hotel boutique con toques contemporáneos. En el interior encontrarás sofás de terciopelo y habitaciones minimalistas, con colchones Hildig que te proporcionarán un descanso muy apacible. Los huéspedes tienen acceso a tablets, mientras que el hotel ofrece “vinyl nights” y clases de Pilates. También puedes tomarte un cóctel de vodka en Loreta, la estupenda terraza en la azotea que cuenta con unas
vistas privilegiadas.