Amistad

Ya está aquí el último número de The Window Seat. Este mes nos centramos en la amistad y en cómo viajar puede mejorar y fortalecer algunas de nuestras relaciones más cercanas.

Amor fraternal: Europa cuenta con un montón de ciudades hermanadas que crean vínculos entre países. Foto: Shutterstock

Las ciudades hermanadas de Europa

Descubre algunas de las ciudades hermanadas del continente y cómo viajar entre ellas

No hay nada como tener una hermana. En Europa, un movimiento de base liderado por ciudadanos de a pie y veteranos militares creó lo que se conoce como «ciudades hermanadas». El movimiento pretendía sanar un continente devastado y dividido tras la Segunda Guerra Mundial. Al conectar dos ciudades o pueblos similares (en países diferentes, que hablaban idiomas distintos y tenían costumbres diferentes) se esperaba que formaran un vínculo duradero, que trascendiera
las fronteras.

Ese vínculo se ha mantenido firme y hoy existen más de 15.000 ciudades hermanadas en toda Europa. Para celebrar esta amistad intercultural y transfronteriza, hemos encontrado tres pares de ciudades hermanas europeas que puedes descubrir en un largo y emocionante viaje.

Amberes (Bélgica) y Mulhouse (Francia)

La segunda ciudad más grande de Bélgica fue en su día uno de los puertos más activos de Europa. Hoy es conocida por su escena de moda contemporánea y su llamativa arquitectura. El orgullo de Amberes es el Museo de Arte Contemporáneo (M HKA), una galería en un silo de grano reconvertido. Situado cerca del puerto, es un emblema de cómo la vieja y la nueva Amberes conviven en armonía, una al lado de la otra.

Amberes

Mulhouse, en la región francesa de Alsacia, y Amberes son ciudades hermanas desde la década de 1950. Al igual que Amberes, Mulhouse tiene una rica historia industrial, especialmente textil. Su centro histórico está muy bien conservado y está repleto de pintorescos y coloridos edificios, que parecen salidos de una película de Wes Anderson. El Museo de Textiles Impresos, que pone de relieve las raíces textiles de la ciudad, que se remontan al siglo XVI, cuando se importaban paneles decorativos de la India, es una visita obligada para los interesados en la moda o el comercio histórico de telas.

Mulhouse

Cómo ir de Amberes a Mulhouse 

Aunque no es directo, el viaje puede hacerse en tren. El primer tramo es un tren de alta velocidad que atraviesa Bélgica y llega a París-Gare Du Nord. El segundo tren sale de París-Gare l’Est y sigue una pintoresca ruta junto al Sena y a través de los valles del Aube y del Marne.

Bari (Italia) y Patras (Grecia)

Bari se asienta sobre el mar Adriático y tiene esa energía frenética que solo se puede encontrar en una ciudad portuaria. El puerto antiguo es de visita obligada. Su ambiente se remonta a una época pasada, en la que los pescadores vendían sus capturas diarias directamente desde sus barcos. 

Más allá del marisco, Bari es conocida por su cucina povera, es decir, la comida de los pobres, ya que Puglia era una de las regiones menos favorecidas del país. Esto ha dado lugar a una cultura culinaria con platos abundantes y sencillos como las orecchiette con le cime di rapa (pasta en forma de oreja con cabezas de nabo). Acude a uno de los muchos pequeños restaurantes familiares donde las nonni te tratarán como si fueras uno más de la familia.  

Bari

Bari y Patras, en Grecia, se hermanaron más recientemente y son muy similares en cuanto a industria y ambiente. Como todas las ciudades griegas, Patras está impregnada de historia: las ruinas bizantinas del antiguo castillo se levantan en el emplazamiento de una antigua acrópolis. 

Patras, una popular ciudad universitaria, tiene un espíritu juvenil, especialmente durante su carnaval celebrado en marzo. Este espectáculo, el más grande de Grecia, saca a la calle a cientos de juerguistas disfrazados para celebrar hasta altas horas de la noche. 

Cómo viajar de Bari a Patras

Las ciudades del sur están conectadas por ferry, lo que, en nuestra opinión, es siempre una forma divertida de viajar. Deja atrás el nuevo puerto de Bari por la tarde y pasa la noche viendo la puesta de sol en el horizonte. Levántate temprano para ver los montes del Peloponeso alzarse en
el horizonte.

Patras
Las vistas del puente de Patras y del castillo medieval te recibirán a su llegada al puerto.
Foto: Shutterstock

Zagreb (Croacia) y Budapest (Hungría)

Como destino, la capital de Croacia suele pasar desapercibida. Con una historia que se remonta al siglo XII, cobró protagonismo cuando se independizó de Yugoslavia en 1991. Sus tranquilas calles están llenas de edificios barrocos que cobran vida por la noche. Busca la calle Tkalčićeva en Donji Grad, donde la gente se reúne en cafés y bares y el ambiente es siempre festivo. La ciudad es también punto de partida para los amantes de la naturaleza, ya que las montañas de Medvednica y el lago Jarun están muy cerca.

Zagreb

Zagreb y Budapest se convirtieron en ciudades hermanas en los años 90 para ayudarse mutuamente a solicitar el ingreso en la Unión Europea. Desde entonces, Budapest se ha convertido en uno de los destinos más populares de Europa del Este. Formada por dos mitades (Buda al oeste y Pest al este), es una fastuosa mezcla de lo antiguo y lo nuevo, de lo moderno y lo histórico, y en ella reinan los balnearios y el bienestar. 

Budapest

Explora la parte más verde de Buda con una visita al grandioso castillo barroco antes de cruzar el Puente de las Cadenas para descubrir Pest. Aquí podrás disfrutar de la hospitalidad de Europa del Este con una noche de juerga en un ruin bar. Al día siguiente, relájate en los baños termales Széchenyi. ¡Qué mejor manera de terminar tu viaje!

Cómo viajar de Zagreb a Budapest

Geográficamente cerca, es rápido y fácil ir en coche o en autobús. La ruta te lleva a través de las vastas llanuras de Panonia, en el noreste de Croacia. Una vez superada la frontera húngara, pasarás por el lago Balaton, el mayor lago de agua dulce de Europa Central, antes de llegar a Budapest.