¡Tírate de cabeza! Las ciudades europeas tienen muchos lugares para nadar que son perfectos para un caluroso día de verano. Foto: Shutterstock

Natación urbana: las mejores piscinas de las capitales europeas

Una selección de oasis de ensueño para refrescarse en las capitales de interior

Con sus largos días y sus noches templadas, el verano suele ser la mejor época para explorar las capitales de Europa. Lo malo es cuando las temperaturas llegan hasta los 38 grados. Se puede disfrutar un ratito en una terraza, pero después de uno o dos días, puede hacerse insoportable. A veces, la única forma de combatir el calor es con agua.  

Como algunas de las capitales europeas no tienen costa, no es fácil bañarse. Así que, ¿a dónde ir cuando necesitas escapar de un abrasador día de verano? Hemos descubierto los mejores lugares para nadar en la ciudad, ideales para ese crucial chapuzón revitalizante. 

Berlín

En verano, los lagos de la capital alemana se petan de berlineses. Con 3.000 lagos para elegir, puede resultar abrumador encontrar uno para pasar el día. Escondido en el distrito norteño de Weißensee, cerca del bullicioso barrio de Prenzlauer Berg, se encuentra el Weißer See (Lago Blanco). Con una playa de arena, el lago alberga también el Weißensee Strandbad, una instalación de estilo Art Decó que cuenta con un parque infantil, un bar de aperitivos y bebidas y mesas de picnic para el entretenimiento. Un día en este lago, pequeño pero de forma perfecta, te dará esa sensación de viaje sin tener que ir muy lejos.

Madrid 

En pleno verano, en la capital hace calorazo. Aunque la mayoría de los madrileños escapan a climas más frescos, la ciudad sigue siendo popular entre los turistas que quieren disfrutar del sol de España. Hay muchos lugares públicos para nadar al aire libre (como el Centro Deportivo Vicente del Bosque), pero si quieres una experiencia más elevada, vete a una de las muchas piscinas en azoteas que salpican la ciudad. La mayoría de estas piscinas se encuentran en hoteles y a veces hay que pagar entrada, pero ofrecen un ambiente relajado y un servicio de bar dedicado inmejorable. El Room Mate Oscar, en Justicia, permite a los no huéspedes entrar en su relajado bar y piscina a cambio de una cuota. Esta elegante piscina es más para bañarse que para nadar, pero las encantadoras vistas de Madrid hacen que merezca la pena.

Praga 

Praga es uno de los destinos más populares de Europa del Este, y aunque la ciudad se congela en invierno, los veranos pueden ser sofocantes. Con el río Moldava estrictamente prohibido, lo mejor es ir al Biotop Radotín, un lugar de moda. Situado en Praga 16, Biotop Radotín está a sólo 30 minutos en tren de la estación principal. Las vistas de las colinas lejanas rodean las instalaciones, lo que hace que merezca la pena el corto viaje. La piscina es el único lugar de la capital checa donde se puede nadar sin usar cloro: usan plantas acuáticas para limpiar. Disfruta de todas las ventajas de nadar en un lago pero con las comodidades de una piscina. 

París 

Con los elegantes parisinos paseando por las estrechas calles de la ciudad, una visita a París en pleno verano puede hacerse un poco agobiante. Aunque el Sena atraviesa la capital francesa, está prohibido nadar en él. Para disfrutar de la siguiente experiencia, visita la Piscine Josephine Baker. Situada en una barcaza de época, la piscina de 25 metros (que también tiene piscina para niños y sauna) flota cerca de la Bibliothèque François Mitterrand del distrito 13. Esta impresionante obra de ingeniería cuenta con un techo de cristal retráctil, perfecto para broncearse. No olvides llevar tu gorro de baño, que es obligatorio.

Viena

A los austriacos les encanta el agua, por eso encontrará muchas piscinas (tanto públicas como privadas) por toda su capital. Sin embargo, ninguna refleja la grandeza vienesa como la Schönbrunnerbad, que existe desde 1838. Situada cerca del Palacio de Schönbrunn, la piscina está rodeada de exuberante vegetación y te hará sentir como si estuvieras a kilómetros de la ciudad. La piscina de más de 50 metros tiene ocho carriles. Si prefieres descansar en lugar de hacer ejercicio, hay una segunda piscina cerca. Schönbrunnerbad también tiene una gran terraza llena de tumbonas, así como con un restaurante y un spa.