¿Por qué caminar cuando puedes bailar? Daphne (izquierda) y Delaney (derecha) nos lo demuestran frente al Ayuntamiento de Zaragoza. Foto: Tom Rosenberg

Daytrippers: Madrid

Descubrimos Madrid con las bailarinas Daphne Binioris y Delaney Conway, que nos llevan de vuelta por la capital, Alcalá de Henares y Zaragoza

Desde la explanada de la Gran Vía hasta las calles bulliciosas, saltando de bar en bar probando tapas que hacen la boca agua, Madrid siempre ha sido un punto de encuentro para artistas de todo el mundo, mucho antes de Ernest Hemingway. Las bailarinas estadounidenses Daphne Binioris, de 31 años, y Delaney Conway, de 24, se unieron a este club de guiris cuando se trasladaron a la soleada capital, atraídas por su próspera escena de baile y su ambiente acogedor.

Daphne se mudó de Nueva York a Madrid en 2008 para estudiar y ha tenido una pasión por la danza (especialmente por el jazz, el contemporáneo y la salsa) durante toda su vida. Delaney lleva en la capital española desde 2016, cuando estudiaba en el Conservatorio de Danza María de Ávila, donde se formó en ballet y danza contemporánea. 

La urbe ofrece a los extranjeros un sinfín de oportunidades culturales y profesionales. Cuando no se ponen los zapatos de baile, uno de sus pasatiempos favoritos es tomar el tren o el autobús e irse por ahí a conocer la zona. Desde Alcalá de Henares, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, a Zaragoza, ciudad natal de Goya, nos fuimos de paseo con Daphne y Delaney en una excursión desde Madrid.

Madrid
Alquilar un barquito en el lago del parque El Retiro es de lo más relajante que hay. Foto: Tom Rosenberg

Lisa Davidsson Weiertz: ¿Qué es lo mejor de ser bailarina en Madrid?

Delaney Conway: El círculo de bailarines profesionales es muy pequeño, así que si le das tiempo y confianza, empezarás a rodearte de mucha gente diferente, y a hacer contactos que te vayan consiguiendo trabajos. Los bailarines de aquí son muy amables. La danza en los Estados Unidos es muy comercial, y en Madrid las posibilidades son más amplias. Puedes hacer musicales, pequeños conciertos y proyectos coreográficos, pero también puedes explorar los diferentes estilos que te gustan y conectar con diferentes coreógrafos. 

La danza me ha llevado a través de todo el país. He tomado clases con coreógrafos en Valencia, he hecho audiciones en San Sebastián, en Zaragoza y, por supuesto, Madrid es ideal para conocer coreógrafos y hacer audiciones.

Daphne Binioris: Para mí, lo mejor de Madrid es que puedes salir a bailar todas las noches, ya sea que te guste la salsa, el tango o el swing (en mi caso, me gustan los tres). También he tenido la oportunidad de conocer a muchos profesionales dedicados y artistas de talento que están trabajando para innovar en la escena de la danza de Madrid.

L.D.W.: ¿Qué hizo que te enamoraras de Madrid?  

D.C.: Madrid es una ciudad enorme pero muy accesible y cercana. Puedes caminar a cualquier lugar y sentirte cómoda y segura, y además tiene un buen clima.

D.B.: Para mí fue amor a primera vista. La primera vez que visité Madrid, supe que era donde quería vivir. Creo que es porque la ciudad es muy viva y acogedora al mismo tiempo.

L.D.W.: ¿Qué es algo que no puedes perderte en una visita a Madrid?

D.B.: Creo que algo realmente especial y representativo de Madrid son sus mercados, como el de San Fernando, el de la Cebada y el de Antón Martín, sólo por nombrar algunos.

D.C.: Madrid tiene un río, el Manzanares, que tiene un sendero ideal para andar en bicicleta. A lo largo del río tienes que parar en Matadero, un importante centro cultural. Tiene exposiciones de arte, un jardín botánico y es el hogar de dos de las más importantes compañías de danza de España: la Compañía Nacional de Danza y el Ballet Nacional de España.

L.D.W.: ¿Por qué creéis que Madrid está tan bien conectada?

D.C.: Hay un montón de lugares preciosos alrededor de la capital que vale la pena conocer. Toledo te enseña sobre el pasado medieval de España, y las interminables opciones de tapas en Alcalá de Henares harán que quieras quedarte en España para siempre. Para los amantes de la naturaleza, la Sierra de Guadarrama tiene lagos para el verano y estaciones de esquí en invierno. 

Alcalá de Henares tiene sus propias tradiciones y cultura. Foto: Tom Rosenberg

L.D.W.: ¿Qué recomendaríais visitar por esta zona?

D.B.: Aunque las ciudades cercanas más famosas de Madrid, como Toledo y Segovia, son preciosas y definitivamente merecen una visita, recomendaría explorar las ciudades y pueblos menos conocidos de la región también, como El Escorial, Alcalá de Henares y Aranjuez. También hay muchas montañas y rutas de senderismo cerca de Madrid que son estupendas para pasar un día fuera de la ciudad. Sorprende lo fácil y rápido que es llegar a todos estos lugares en autobús o en tren.

D.C.: Mi consejo sería preguntar a los madrileños por sus recomendaciones sobre restaurantes y cosas que hacer.

L.D.W.: ¿Por qué recomendáis Alcalá de Henares para una excursión desde Madrid?

D.C.: Alcalá de Henares es la excursión ideal desde Madrid. Cuando fuimos, visitamos el bar que empezó las tapas, donde tuvieron la idea original de darte un pequeño pincho o un plato de comida gratis con cada bebida que pidas y que ahora se ha convertido en toda una institución. Incluso fuimos a un pequeño convento donde las monjas venden almendras confitadas. Luego visitamos el lugar de nacimiento de Cervantes.

Madrid

L.D.W.: También nos llevásteis a Zaragoza, ¿qué destacáis de allí?

D.C.: Zaragoza fue muy agradable y sus tapas superaron nuestras expectativas. Hay una zona que se llama El Tubo y está llena de bares. Luego fuimos a la Catedral-Basílica de Nuestra Señora del Pilar. Tomamos el ascensor hasta la cima donde se puede ver toda la ciudad.

L.D.W.: ¿Qué tres cosas os lleváis siempre de viaje?

D.B.: Teléfono, cartera y zapatos cómodos.

D.C.: Hago todo en mi teléfono, desde emails hasta pagar cuentas, así que tengo que llevarlo. Llevo un sombrero a todas partes para protegerme del sol, y siempre tengo un diario para anotar mis pensamientos y aclarar mi cabeza.

*Este artículo se escribió antes de la COVID-19. Desde que empezó la pandemia, las normas de viaje han estado cambiando constantemente. Tanto las fronteras como los restaurantes y otros locales pueden estar cerrados de manera temporal o permanente. Para viajar con mayor seguridad, consulta nuestro Open Travel Index, con las últimas restricciones y directrices.