El caso cantiguo de la encantadora Riga (Letonia) es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Foto: Shutterstock

Cómo viajar por los países bálticos en autobús

Descubre una región mágica repleta de castillos, bosques, una arquitectura fascinante y una escena gastronómica movidita

Published 03/17/2022 by Inés Barús

¿Sabes esos tres diminutos países como hacia el norte? ¿Esos con un buen historial de feudalismo e invasiones, que cayeron bajo el dominio ruso en el siglo XVIII y no pudieron deshacerse de su yugo hasta 1990?. Los que consiguieron su independencia tras una protesta pacifista conocida como la Revolución de los Cantos, cuando 2 millones de personas formaron una cadena humana a lo largo de 600 kilómetros. Las guías de viaje suelen pasar por alto la zona del Báltico en favor de lugares más glamurosos, pero la verdad es que dejándolos de lado te harás un flaco favor, porque los países bálticos ofrecen un sinfín de encantos y, además, son relativamente asequibles. 

Los países de Estonia, Lituania y Letonia tienen una superficie de 108 kilómetros cuadrados, con lo cual recorrerlos por carretera es una forma ideal de conocerlos. Viajar en autobús es cómodo, acogedor y respetuoso con el medio ambiente, ya que reduce las emisiones de CO2 en comparación con el avión. En la última década, las compañías de autobuses del Báltico, como Lux Express, Ecolines y Kautra, han mejorado y ofrecen una gran variedad de servicios y comodidades, como máquinas de café a bordo, WIFI gratuito, reposapiernas y pantallas de entretenimiento individuales. 

Teniendo esto en cuenta, hemos diseñado una ruta en autobús para que viajes desde Estonia hasta Lituania (o viceversa, si lo prefieres) a través de Letonia.  


Primera parte: de Tallin a Riga

Estonia es un líder tecnológico mundial: el país fue el primero en ofrecer el voto electrónico y su capital, Tallin, es una meca de las startups con una gran comunidad de inmigrantes. El más septentrional de los países bálticos es también un país ecologista, lo que tiene mucho sentido si se tiene en cuenta que más de la mitad de su territorio es bosque. 

Tallin tiene un encantador casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, con calles medievales empedradas. El Palacio de Kadriorg, un impresionante complejo barroco construido originalmente para Pedro el Grande en el siglo XVIII, alberga el Museo de Arte de Estonia, el Kumu. Para una arquitectura más contemporánea, dirígete al barrio de Rotermann o visita la Ciudad Creativa de Telliskivi, una antigua fábrica donde encontrarás boutiques de diseño, restaurantes y el museo Fotografiska Tallin, satélite del de Estocolmo.

Tallinn

La ciudad tiene una vibrante escena gastronómica con muchos restaurantes vanguardistas que dotan a la cocina tradicional estonia (y de Europa del Este en general) de toques modernos. Rataskaevu 16 cuenta con una impresionante carta de vinos y platos que te dejarán saciado, como el asado de alce con salsa de grosellas. Samsa Family Bakers, un local de comida callejera uzbeka en el casco antiguo, tiene los mejores chebureki (una especie de empanada frita) de la ciudad. 

Cómo llegar: Tanto Lux Express como Ecolines ofrecen viajes de unas cuatro horas y media. Se viaja de la ciudad a las afueras hacia el interior del país antes de parar en la turística ciudad de Parnu y finalmente en Riga.


Segunda parte: De Riga a Vilnius

Letonia tiene la bandera más antigua del mundo, que data de 1279, y en su capital, Riga, habita la mayor parte de la población del país (más de 600.000 personas). El casco antiguo de Riga, también declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, contiene una mezcla de edificios románicos, góticos y barrocos, así como ejemplos de art nouveau en Alberta iela y casas históricas de madera en el barrio de Kalnciema. 

Riga

La ciudad cuenta con un balneario de cerveza situado en el centro, donde podrás relajarte con baños de cerveza caliente mientras te bebes una fría, y darte un tratamiento con diversas plantas medicinales, que siempre viene bien. La Ópera y el Ballet Nacional vió actuar en 2015 al hijo predilecto de Riga, el mítico Mikhail Baryshnikov, y la Iglesia de San Pedro, una joya gótica del siglo XIII, presume de tener la mejor vista de la ciudad desde su capitel. Al otro lado del río Daugava encontrarás la Biblioteca Nacional, también conocida como el Castillo de la Luz, una estructura de 68 metros de altura cubierta de cristal, obra del arquitecto letón-estadounidense Gunārs Birkerts.

La cocina letona es carnívora, ideal para sus fríos inviernos, pero hoy en día también se pueden encontrar opciones vegetarianas en Riga. Milda ofrece platos tradicionales a precios razonables y un ambiente genial. 

Apsara Tea House es un lugar único en el interior de un parque, una acogedora cabaña con su propia marca de té. Sube la escalera de caracol y siéntate frente a sus ventanas panorámicas mientras disfrutas de una bebida caliente. 

Cómo llegar: Lux Express, Ecolines o Kautra ofrecen un servicio de bus de unas cuatro horas a través de campos de cultivo, y pasando junto a casas de piedra tradicionales hasta llegar al centro comercial de Vilnius, justo antes de terminar el trayecto en la ciudad. 

Tercera parte:  Vilnius

Lituania es el centro geográfico de Europa: concretamente, el pequeño pueblo de Purnuškės, a 26 km de Vilnius, la capital. Y lo has adivinado: el casco antiguo de Vilnius también es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Pero este es el más grande de todos los países bálticos. Si quieres verlo por ti mismo, dirígete a la Torre de Gediminas, los restos de un castillo del siglo XIV. Las Puertas del Amanecer se construyeron en el siglo XVI para la defensa de la ciudad, pero hoy son un lugar de peregrinación para los ortodoxos rusos.

Vilnius

¿Te hiciste un maratón con «Chernóbil» de HBO cuando se estrenó? Entonces vas a querer visitar el Museo de las Ocupaciones y las Luchas por la Libertad, un antiguo edificio del KGB que se utilizó como lugar de rodaje de la serie. 

Sin duda, el lugar más popular de Vilnius es Užupis, un barrio bohemio situado al otro lado del río Vilnelė. Sus habitantes se declararon independientes en 1997 y ¡tienen su propio presidente, constitución y moneda! Vilnius, al igual que sus capitales vecinas, también cuenta con una innovadora escena gastronómica con locales de moda como Amandus.

Aunque si lo que quieres es comer y apoyar una causa social, no dejes de ir a Pirmas Blynas, un local de tortitas que emplea a personas con discapacidad. Su menú de temporada cuenta con tortitas dulces y saladas, incluyendo una tortita especial creada por el empleado del mes. 

La capital lituana es conocida por sus lugares únicos, como el Cat Cafe Kačių Kavinė, que es el local ideal para los amantes de los gatos. Los clientes pueden entrar gratis y disfrutar de un desayuno, una comida y un cattuccino en compañía de una familia de 15 gatos a los que cuidan con cariño.