Escocia es la tierra de los valientes, pero también de las costas escarpadas y los lagos interminables. Foto: Shutterstock

Viajar en tren por la bella Escocia

Coge el tren desde las Lowlands hasta las Highlands para ver el paisaje escocés en todo su esplendor
Published 04/01/2022 by the-window-seat

Lagos interminables, montañas escarpadas, colinas verdes y onduladas, castillos en ruinas y destilerías de whisky: todo en Escocia es maravilloso. Lo mejor de todo es que es muy fácil explorar Escocia en tren. Nuestra guía de siete días sobre las mejores rutas en tren por Escocia te llevará a través de magníficas vistas que se te quedarán grabadas en la retina.

Día 1: De Londres a Edimburgo

Comienza tu aventura escocesa con un viaje de cinco horas en tren de Londres a Edimburgo con LNER o Avanti West Coast, o bien opta por el Caledonian Sleeper para viajar de noche.

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Una vez que llegues a Edimburgo, querrás explorar su historia y su ondulado paisaje de colinas. Pasea por la empedrada Royal Mile hasta llegar al Castillo de Edimburgo en un extremo y al Palacio de Holyroodhouse, antiguo hogar de María Reina de Escocia, en el otro.

Si te gusta la historia, la ciencia o el diseño, merece la pena echar un vistazo al Museo Nacional de Escocia. Para hacer pierna, recomendamos una pequeña excursión hasta el Arthur’s Seat, situado en el Parque de Holyrood, desde donde contemplarás la que quizá sea la mejor panorámica de la ciudad.

Día 2: De Edimburgo a Glasgow

Por la mañana, súbete a un tren de la ScotRail o la Avanti West Coast, de una hora de duración, hasta la segunda ciudad de Escocia, Glasgow. Pasa el día explorando la movidita escena artística y cultural de Glasgow. La Galería de Arte y Museo Kelvingrove es un buen lugar para empezar: examina sus 22 galerías de arte con objetos que van desde elementos de la naturaleza hasta el particular estilo art nouveau propio de Glasgow (creado por el famoso arquitecto escocés Charles Rennie Mackintosh), incluyendo los impresionantes interiores de los salones de té.

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A continuación, retrocede en el tiempo visitando la Catedral de Glasgow, del siglo XII, con sus preciosas vidrieras de posguerra. Pasea a lo largo del rejuvenecido río Clyde hasta llegar al interactivo Riverside Museum of Transport and Travel, diseñado por Zaha Hadid. Termina el día con una visita a la destilería The Clydeside Distillery, la primera productora de whisky escocés “Single Malt” que abre sus puertas en Glasgow en un siglo.

Día 3: De Glasgow a Fort William

El día de hoy se centra en el viaje en sí, ya que irás de las Lowlands (Tierras bajas) a las Highlands (Tierras altas) en lo que algunos llaman el trayecto en tren más llamativo del mundo: la West Highland Line. El tren de ScotRail, en un viaje de casi cuatro horas de duración, pasa por un paisaje precioso mientras circula hacia el norte por la costa oeste de Escocia. Primero pasarás por Loch Lomond, el lago más grande de toda Gran Bretaña, con más de 30 islas y rodeado de colinas. Loch Lomond se encuentra dentro del Parque Nacional de The Trossachs, un lugar encantador para hacer una excursión o un paseo en barco: toma un ”bus acuático” o alquila tu propio bote.

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Continúa en el tren hasta Crianlarich, donde la línea se divide en dos tramos: uno hacia Oban y otro hacia Fort William. Permanece en la línea de Fort William para pasar por Corrour, la estación ferroviaria más alta del Reino Unido, antes de adentrarte en Rannoch Moor, una tierra como de otro planeta, formada por ciénagas y ríos, que es una de las últimas áreas realmente salvajes de Europa. Atravesarás este páramo en tren durante 37 km antes de dirigirte hacia el oeste hasta las orillas de Loch Leven.

Desde allí virarás de golpe hacia el norte hasta Fort William, donde te espera uno de los paisajes más bellos y encantadores de todo viaje: la cima de Ben Nevis, la montaña más alta del Reino Unido (también llamada Munro en Escocia, igual que cualquier otra montaña de más de 910 metros de altura). La destilería Ben Nevis, al norte de Fort William, es una excelente parada para tomar una copa.

Día 4: De Fort William a Mallaig

Si te encuentras en Escocia entre abril y octubre, tendrás la suerte de poder disfrutar del romántico tren de vapor Jacobite, más conocido como el tren de Harry Potter, ya que es el famoso y ficticio Expreso de Hogwarts recorrió parte de esta ruta en las películas de Harry Potter. Este tren de vapor sigue el recorrido de la Road to the Isles, una carretera de 70 km con estupendas vistas de montañas, lagos y playas. Como alternativa al Jacobite, el tren de la línea West Highland de la compañía ScotRail también recorre la misma ruta.

Tu tren cruzará primero el viaducto de Glenfinnan, con sus 21 arcos, que ofrece maravillosas vistas de Loch Shiel y de las verdes colinas de musgo que lo rodean. Desde allí, continuarás hacia el oeste hasta Arisaig, un pueblo costero con encantadoras playas de arena blanca y fina conocidas como Silver Sands of Morar, situadas a orillas del Loch Morar, el lago de agua dulce más profundo de las Islas Británicas. No dejes de contemplar las islas en la distancia, con sus evocadores nombre: Eigg, Muck y Rùm.

Desde Arisaig, hay otros 20 minutos de viaje en tren hacia el norte hasta Mallaig, en la costa noroeste de Escocia. Tras desembarcar en este bullicioso puerto pesquero, date un capricho con una sabrosa cena a base de fish and chips.

Día 5: De Mallaig a Armadale (Isla de Skye)

Coge el ferry que tarda 45 minutos desde Mallaig hasta Armadale, en la isla de Skye, una pintoresca isla conocida por sus castillos, cascadas y su espectacular costa. Una vez que llegues, móntate en un autobús hasta Portree, la ciudad más grande de la isla. Desde allí, podrás pillar autobuses varios para visitar los lugares de interés de la isla: los paisajes escarpados del Quiraing, las maravillosas vistas desde la escarpada y rocosa colina The Storr, las cascadas azules y verdes de las Fairy Pools (pozas de las hadas), y el imponente castillo de Dunvegan, ocupado por el mismo linaje familiar desde hace 800 años.

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Haz noche en Portree o coge el autobús a Kyle of Lochalsh, un pueblo situado en el Loch Alsh, como su propio nombre indica.

Día 6: De Kyle of Lochalsh a Inverness / De Inverness a Thurso y Wick 

Súbete a la Kyle Line, en un tren de ScotRail que viaja unas dos horas y 40 minutos hacia el este hasta Inverness. Al poco de iniciar el viaje, podrás ver los espectaculares picos de Torridon. A lo largo de la ruta, divisarás fabulosos lagos y páramos. Una vez que estés en Inverness, date un paseo por su casco antiguo, y párate tanto en la Catedral de Inverness, del siglo XIX, como en el Castillo de Inverness.

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Si te sientes aventurero, coge la línea Far North hasta el extremo norte de Escocia, desde Inverness hasta las ciudades de Thurso y Wick. El tren de ScotRail recorre unos 260 km en aproximadamente cuatro horas hasta Thurso y media hora más hasta Wick; por el camino pasarás por remotas y vastas extensiones de tierra y ríos. Una vez en Wick, haz un pequeño trayecto en bus para ver el paisaje virgen de John o’Groats.

Día 7: De Inverness a Edimburgo o Londres 

Para volver a Edimburgo, toma el tren ScotRail de tres horas y media que atraviesa el pintoresco Parque Nacional de Cairngorms, el mayor parque nacional del Reino Unido. O prefieres ir directamente a Londres, opta por el tren nocturno Caledonian Sleeper, una de las rutas más atractivas y con más servicios de Europa, que te dejará en Londres Euston justo a tiempo para desayunar con un típico té.