Festividad

Ya está aquí el tercer número de The Window Seat. Este mes nos sentimos festivos, y te traemos historias y artículos para ayudarte a celebrar esta temporada tranquilamente con tu familia y amigos.

No te puedes perder el Park Güell. Foto: Daniel Corneschi/Unsplash

Barcelona: guía de la ciudad

Nuestra recopilación de cosas que hacer en Barcelona, desde los tesoros de Gaudí hasta los bares de tapas

Barcelona es una ciudad costera muy dinámica que llama la atención por su deliciosa gastronomía, sus atracciones turísticas y sus obras maestras arquitectónicas. No es de extrañar que sea uno de los grandes destinos favoritos de Europa. No importa si paseas por las calles medievales del Barrio Gótico, si contemplas las joyas modernistas de Antoni Gaudí o si te introduces en su excelente gastronomía, lo que está claro es que en la capital catalana siempre hay algo que hacer. Además, su clima cálido, soleado y mediterráneo a partes iguales hace que la visita sea siempre agradable. Asegúrate de subir a alguna de las numerosas azoteas de la ciudad condal, donde disfrutar de formidables vistas de la ciudad, el mar y las montañas colindantes.

Dónde comer

Si estás buscando un rincón donde relajarte, lo mejor es subir a la terraza de un hotel. En estos sitios, puedes tomar el plácido sol mediterráneo, disfrutar de una vista panorámica y refrescarte con una bebida (o dos). La terraza Mood Rooftop Bar, en Hotel The One, es una excelente opción. Este lugar ofrece una impresionante perspectiva del techo ondulado de la Casa Milà de Gaudí, así como de las torres de la Sagrada Familia. Aquí no tendrás que preocuparte por el calor, ya que las enormes sombrillas de la terraza mantienen el fresco todo el tiempo mientras degustas un menú a base de pescado o bien carne a la parrilla. También es un sitio perfecto para cenar o para acudir los fines de semana de verano y disfrutar de una sesión de DJs. Abre de abril a octubre.

No te puedes ir de Barcelona sin probar sus tapas. En la ciudad condal puedes saborear desde suculentos platos de jamón ibérico hasta las siempre deliciosas patatas bravas. Sumérgete en el Barrio Gótico hasta dar con La Catalista, un bar de vinos que sirve una veintena de variedades que acompañar con excepcionales tapas. En este establecimiento, las patatas bravas se acompañan de salsa coreana picante gochujang y mayonesa japonesa kewpie, mientras que las croquetas de calamares fritos vienen con anguila asada, creando una explosión de sabor. También hay platos más ligeros, como champiñones asados con berros e, incluso, flores comestibles o vieiras con verduras. No pasa nada si no estás familiarizado con los vinos catalanes, pregunta al personal y te orientarán sobre cómo combinarlos con las tapas.

En el barrio de Gràcia verás un globo rojo iluminado, que indica la entrada a 14 De La Rosa, un bar clandestino. Se trata de un lugar acogedor con luz tenue y estilo sofisticado. En su interior, te recibirán amables camareros ataviados con pajaritas y dispuestos a servirte un cóctel. Si vienes a cenar, echa un vistazo a su menú de tapas de temporada. No olvides probar la panzanella (pan con tomate y aceite de oliva) y el surtido de quesos. Acompaña cualquiera de estas propuestas con un vino. Puedes sentarte en la barra de mármol o en una de las mesas, adornadas con velas, para una cita romántica.

Qué hacer

Si por algo es conocida Barcelona es por su arquitectura modernista. No puedes perderte algunas de las obras más célebres de Gaudí: la Sagrada Familia, la Casa Milà, la Casa Batlló y el Parc Güell. Eso sí, debes saber que la entrada no es precisamente económica y, lo más importante, debes reservarla con antelación. Si deseas explorar otra creación del arquitecto catalán con menos masificación de turistas y a un precio más asequible, entonces, dirígete al barrio de Gràcia para visitar la Casa Vicens, la que fuera su primera obra importante. No te pierdas el enjambre de torres y cúpulas y su fachada de azulejos brillantes. El interior es igual de colorido, repleto de adornos de cerámica y azulejos de papel maché y con techos pintados a mano. Puedes subir hasta la azotea para observar más de cerca las torres y cúpulas del edificio.

Otro nombre relevante del modernismo de Barcelona es Josep Puig i Cadafalch. Su obra más destacada es Casa Martí, un edificio extravagante y lleno de estatuas localizado en el Barrio Gótico que acoge en su interior el afamado restaurante Els Quatre Gats, por cierto, antiguo lugar de reunión de Picasso. Con aire de castillo medieval, antiguamente albergaba una fábrica textil en el espacio que hoy ocupa la galería de arte CaixaForum Barcelona. Imperdible es, asimismo, la azotea para obtener las mejores vistas del extenso entramado de ladrillos rojos. Recuerda que pasear por el edificio es gratis (aunque no visitar las exposiciones). En la azotea, es posible admirar la cúpula del Museo Nacional de Arte de Cataluña, que también merece una visita. La entrada es gratuita los sábados a partir de las 15:00 horas y el primer domingo de mes.

Mientras las hordas de turistas abarrotan la Sagrada Familia, puedes visitar un rincón más relajado, como es el Recinto Modernista de Sant Pau, un antiguo hospital diseñado por el arquitecto catalán Lluís Domènech i Montaner. Considerado el complejo art nouveau más grande de Europa, se compone de un total de 27 edificios decorados con cúpulas y patios ajardinados que se extienden a lo largo de nueve manzanas. Aquí tienes la oportunidad de pasear sin prisas bajo los edificios, ya que están conectados por una serie de túneles. Lo más llamativo es el pabellón principal del complejo, que goza de una suntuosa escalera de mármol, vidrieras y techos altos con frescos.

Dónde dormir

Hotel Yurbban Trafalgar
En el dinámico barrio de El Born, aparece esta propuesta de hotel tan económico como acogedor. El precio de la habitación incluye un sabroso desayuno elaborado con productos locales. Además, hay dulces gratis en recepción, alquiler de bicicletas gratuito y lavandería también sin coste, entre otros servicios. El salón del vestíbulo es un espacio ideal tanto para relajarse como para trabajar, si bien la terraza del hotel, con piscina y espectaculares vistas, es donde te apetecerá pasar más tiempo.

Hotel Praktik Bakery
Si hablamos de localización, este hotel no tiene rival, pues se encuentra a un paso de Passeig de Gràcia y de la Casa Milà de Gaudí. Y sí, el nombre no es casualidad, ya que cuenta con una panadería, considerada una de las mejores de Barcelona. Aunque no hay vestíbulo y las habitaciones sean bastante sencillas (aunque también económicas), ¡todo sea por despertarse con el olor a pan y cruasanes recién hechos!