Hogar

Bienvenido al cuarto número de The Window Seat. Terminamos el año en el “Hogar”, ya que no es solo un lugar, sino un sentimiento.

Edimburgo es la ciudad del hot toddy, y lo puedes encontrar en la mayoría de los pubs en invierno. Foto: Shutterstock

Bebidas calientes para noches frías

Entra en calor este invierno con estos brebajes europeos

Cuando pensamos en una bebida invernal, lo primero que se nos viene a la cabeza es el vino caliente. Con muchas variantes diferentes en toda Europa, desde el Glühwein de Alemania hasta el Vin Brulé de Italia, sus embriagadoras especias y su dulce sabor son ideales para los
días más borrascosos. 

Pero, ¿y si el vino caliente no es lo tuyo? Europa tiene un montón de bebidas tradicionales de temporada, con y sin alcohol, para mantenerte caliente este invierno. Descubre la historia de estos brebajes y dónde los puedes probar. Y si no puedes viajar por la COVID-19, no te preocupes: hemos añadido una receta para cada uno para que los hagas en casa. 


Los inviernos en el Reino Unido pueden ser brutales, así que es imperativo tener bebidas calientes a mano. El Hot Toddy con miel es un ejemplo: como muchos de los grandes éxitos del Reino Unido se originó en la India cuando el Raj británico probó el «Tari» (la palabra hindi para la savia de azúcar fermentada). Otros creen que la bebida se originó en los sórdidos pubs de Edimburgo, donde el personal mezclaba whisky escocés con un chorrito de agua caliente del cercano pozo de Tod. Sea cual sea la verdad, ¡nos encanta!

Si alguna vez estás en Edimburgo (o en cualquier lugar del Reino Unido) y te apetece una copa calentita, ve a cualquier pub y regálate los efectos calmantes de esta bebida medicinal. 

No todas las bebidas invernales tienen alcohol. En Bélgica tienen al rey de las bebidas acogedoras y reconfortantes: el chocolate caliente. El chocolate llegó a Bélgica a través de los conquistadores en el siglo XVII y se abrió camino por toda Europa.

Se dice que cuando el alcalde de Zúrich, Henri Escher, lo probó por primera vez en la Gran Plaza de Bruselas en 1697, se enamoró tanto que lo llevó a Suiza. Los dos países han estado compitiendo por el título de mejores chocolateros del mundo desde entonces.Si visitas Bélgica (o Suiza) en otoño, encontrarás muchos chocolateros callejeros donde disfrutar de su versión de este dulce elixir. 

Dejando atrás la grandeza de Europa Occidental, nos dirigimos a Austria. Una de las bebidas de invierno más populares del país es el Jägertee. Aunque los orígenes exactos son confusos, se cree que fue inventada por cazadores del siglo XIX (Jäger significa cazador en alemán) para mantenerse caliente durante los duros inviernos.

La bebida es una mezcla de té negro, ron Inländer, brandy y especias. A pesar de ser una bebida tradicional en varios países de Europa del Este, debido a la clasificación de la Denominación de Origen Protegida de la UE, Austria posee los derechos del Jägertee.
Con la capacidad de despertar incluso a los más congelados, se disfruta predominantemente durante el aprés-ski. Si consigues ir a esquiar o a un mercado de Navidad, desde Viena a Salzburgo, encontrarás Jägertee en todas partes, pero ten cuidado: ¡Este brebaje no es para los pusilánimes!

En Grecia también se usan las especias comunes en las bebidas de Europa Occidental, aunque con un perfil de sabor diferente. La canela se mezcla a menudo con vinos y licores más dulces
como el brandy. 
El Rakomelo, un clásico griego, se remonta a la época de los francos, cuando los licores recién hechos, como el Raki y el Tsipouro, se mezclaban con hierbas, especias y miel y se servían calientes para evitar el frío. Considerado un néctar de los dioses, los griegos se deleitaban
con esta bebida relajante.

Si viajas a Grecia, asegúrate de probarlo en una taberna local de Atenas, pero para descubrir el más auténtico, dirígete a Creta, de donde proviene esta bebida.

Terminamos nuestro viaje con una especialidad sin alcohol de la frontera de Europa. Creado en el siglo VIII, el Salep es un popular manjar invernal con infusión de canela de Turquía.
Hacer Salep lleva mucho tiempo, ya que los bulbos de orquídea se muelen tradicionalmente en harina a mano. Ya no quedan muchas orquídeas en Turquía, así que muchos lugares recurren a la variedad instantánea. Si tienes la suerte de ir, saborea la cremosa y aromática bebida en cualquiera de los puestos callejeros de Estambul. El sabor único de las flores de Salep aliviará la tristeza del invierno.

¿No puedes viajar? Prueba estas recetas en casa

Chocolate caliente belga

Para una taza 
150 ml de leche
75 g de chocolate belga premium

Hervir la leche.
Cuando esté hirviendo, sacarla del fuego y añadir el chocolate.
Remover hasta que el chocolate se haya derretido.
Dejar la olla a fuego lento y remover durante un minuto.

Hot Toddy 

Para una taza
60 ml de whisky mezclado
2 cucharaditas de miel
1-2 cucharaditas de zumo de limón 
3 clavosCanela en rama (opcional)
60 ml de agua hirviendo

Poner los clavos y la canela en el agua y cocinar a fuego lento.
Verter el whisky en un vaso a prueba de calor, y luego echar en el agua con especias.
Añadir la miel y el zumo de limón a tu gusto.

Jägertee 

Para cuatro tazas
 250 ml de té negro 
250 ml de ron con especias (para más autenticidad, usa una marca austríaca como  «Strohrum»)
250 ml de vino tinto
250 ml de brandy de ciruelas 250 ml de zumo de naranja
2 o 3 clavos
1/4 de canela en rama
2 rodajas de limón
Azúcar

Añadir todos los ingredientes (menos el azúcar) en una olla y ponerla a hervir.
Bajar la temperatura y dejar cocer a fuego lento durante cinco minutos.
Añadir azúcar a gusto tras retirar del fuego.

Rakomelo 

Para una taza
120 ml de Raki o Tsipouro
2 cucharaditas de miel Canela en rama 
2 brotes de clavo

Añadir todos los ingredientes en una sartén.
 Calentar a fuego lento y remover lentamente hasta que la miel se derrita.
Cuando empiece a hervir, retirar del fuego y dejar reposar unos minutos.
Colar y servir en vasos de chupito.

Salep 

Para dos tazas
1 cucharadita de té instantáneo para Salep
2 cucharaditas de azúcar 
350 ml de leche 
Un pellizco de canela

Añadir todos los ingredientes en una olla 
Llevar a ebullición y batir constantemente durante 2-3 minutos
Verter en dos tazas
Espolvorear con canela