Esta localidad alicantina destaca por la existencia de hasta tres estaciones ferroviarias dentro de su territorio. En la actualidad un tren a Villena puede llegar tanto a la Estación de Villena o a la Estación de Villena de Alta Velocidad como a la Estación de la Encina. Ésta última se encuentra, precisamente, dentro de la pedanía de La Encina, actualmente en desuso. El AVE, el Talgo o el Alvia, así como el Mare Nostrum, son algunos de los tipos de trenes que paran en este municipio. Comunica principalmente con Murcia, Valencia, Alicante o Cartagena. En la estación de alta velocidad se encuentra un párking de 300 plazas.
Villena
Se encuentra habitada desde el Paleolítico y estuvo poblada tanto por visigodos como por musulmanes. Durante la Conquista Cristiana se convirtió en ducado y marquesado y, en el siglo XVI, pasó a ser considerada ciudad. Cuenta con un importante patrimonio histórico, acorde con su importancia. Sobresalen sus dos famosos castillos: el de la Atalaya y el de Salvatierra. Le siguen su Palacio Municipal y la iglesia arciprestal de Santiago. También cuenta con dos ermitas: la de San Antón y la de Nuestra Señora del Pilar. Dentro de su gastronomía, destaca la gachamiga.